viernes, febrero 20, 2009

Miscelánea acerca de la naturaleza humana.

El mundo está compuesto de machos dominantes. Aún los que creen escapar de esa categoría y se muestran dulces y civilizados, sólo dejarán pasar a una mujer por delante de ellos por inofensiva cortesía -al pasar una puerta, por ejemplo-, pero ya ni eso (no que tenga esto gran importancia; yo misma dejo pasar a todo el mundo antes que yo).

El macho dominante es en realidad bastante mariconcete, pues a la hora de acudir a alguien por cuestiones de trabajo, creativas o artísticas, siempre va a llamar a otros machos dominantes; a ellos les pone juntar varios pares de testículos y medirse con los demás porque, en el fondo, sigue considerando a la mujer poderosa -y esto les da mucho miedo- pero inferior, y no tiene gran mérito trabajar o medirse con seres inferiores en la cadena social (subordinadas sí, gracias).

Esto que digo está absolutamente corroborado por todas las estadísticas al respecto -de roles, categorías, puestos de trabajo, funciones socio-laborales, de unos y otras- y por tanto no es ninguna novedad, pero creo que viene muy bien recordar esta enorme y flagrante injusticia de vez en cuando para que lo abominable no se convierta en lo normal.

Ellas, por su parte, que además van equipadas con menstruaciones y gestaciones sin las cuales ninguno de ellos ni sus hijos existirían siquiera, se sienten absolutamente histerizadas por este estado de cosas, y así la convivencia se torna con frecuencia encarnizada y hasta violenta (no creo que haga falta dar datos aquí tampoco porque son de todxs tristemente coñocidos).

Este post es una respuesta a un extraterrestre muy simpático y avanzado que se ha dirigido a mí en este sentido; espero que te haya sido de alguna utilidad.

%$)&"¿?=)())))))&&%xx¨Ç****¡¡¡???¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨YYY.

Alicia XX

Pero si alguien conoce y percibe realidades diferentes y representativas, es muy bienvenidx a exponerlas. Zenks.