martes, octubre 28, 2008

Accidentes borbónicos

Dícese de los que se producen esquiando, navegando o simplemente procreando. Los accidentes borbónicos se distinguen plenamente de los demás porque nunca van a consistir en caerse de un andamio o en herniarse, física o mentalmente, de trabajar.

Pejo y yo teníamos unos amigos con una querencia borbónica que pa´qué. También les gustaba esquiar y las competiciones de vela y se derretían, literalmente, al encontrarse con algún miembro (mmmmmm) de la familia real, cosa que, dada su común afición al cretinismo, solía ocurrir con cierta frecuencia. ¡Ah, y no les hables de república, sexismo o de igualdad ante la ley, que es de mal gggusto¡

Bueno, pues este pobre amigo, a la sazón ex saxofonista de PYEA, aparte de casarse con una mona débil mental que no ha dejado de crearle problemas serios en años y años, ha sido “víctima” de al menos dos accidentes plenamente borbónicos, uno de ellos bastante grave. El primero, hace años, al salir de la piscina de otro cretino como él (dios los cría), a saber, hijo del fenecido ingeniero y escritor Juan Benet (su hijo Ramón Benet); ¡el geólogo saxofonista se rompió un dedo en tan noble y arrojada hazaña¡

El segundo, como no podía ser menos, haciendo surf (a sus cincuenta y tantos años y en mares del norte); este último accidente, grave, lo dejó sin respiración ni consciencia durante el tiempo suficiente para acabar en coma y después en una silla de ruedas.

¿Por qué no se dedicarán a cultivar el alma y el intelecto en lugar de a hacer el borbón sin parar??

Supongo que porque son muy monárquicos y fachas, sobre todo la mujer.

Saludos,

Alicia XX