viernes, marzo 07, 2008

Burn like fire, burn like fire in Cairo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Recuerdo en mi adolescencia un vacío inenarrable, un vértigo y una angustia de agujero negro que nada ni nadie podían calmar. Evidentemente ésto no sólo me pasaba a mí; hay abundantes ejemplos en la literatura, pintura, cine, teatro, entre los amigos... Algo que ver con que tus padres ya no eran tus padres -los habías "matado"-, y tampoco habías encontrado tu lugar aún ni de coña (¿se encuentra alguna vez?; al menos te vas acercando, y quizá cuando lo encuentras por fin te toca morirte a ti!). Bueno, pues ese vacío que te chupa y te chupa y tira de ti afortunadamente tenía una Cura; en tan sólo diecisiete segundos estos ingleses cardados, pintados, de negro y rostro pálido te hacían sentir que ellos, y miles más, exploraban también ese oscuro y tupido bosque lleno de peligros y misterios. Nada en el mundo como los ingleses para esto; los casi únicos del planeta que se maqueaban además como les venía en gana sin ser "gayers" necesariamente (como Bowie, Marc Bolan, los Rolling, etc.). En España a la mayoría de los hombres no les ha salido de los huevos pintarse, maquearse, cardarse y teñirse el pelo...; uno de los países más grises a ese respecto sin lugar a dudas, todos y todas iguales, idénticos, uniformes.

Anoche la Cura en Madrid colmó nuestras expectativas con creces y hasta con histeria. En un Palacio de los Deportes mucho mejor y más cómodo de lo que recordaba, ahora pagaría el doble por verlos exactamente igual mañana mismo. Batería, guitarras, bajo, voz; perfectos. Tras un repaso a temas más recientes, "alegres", bailongos y pegadizos -Pictures of you, Lovesong, Lullaby, Hot, Hot, Hot, Friday I'm in love, Just like heaven, Never enough, Why can´t I be you...-, nos regalaron una infartante travesía por lo mejor de lo mejor que se haya escrito nunca en música de las últimas décadas: Play for today, In your House, A forest, M, At night, Grinding halt, Three Imaginary Boys, Someone else´s train, 10:15 Saturday Night, Killing an Arab, Boys don´t cry... No me había sentido tan feliz y excitada -completamente fuera de mí- en meses. El placer era tan grande que hasta me dolía.

Gracias, amigos ingleses. ¡Y por favor volved una y otra vez!

Alicia XX